Mostrando entradas con la etiqueta Quito. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Quito. Mostrar todas las entradas

lunes, 11 de agosto de 2008

Quito: Luz de Independencia

Quito: Luz de Independencia, del blog Desde el Ombligo del Mundo

Este fin de semana se ha celebrado en Quito los 199 años desde su independencia. El 10 de Agosto de 1809 fue el inicio del proceso libertario de Quito y luego de esa emancipación, muchos otros lugares colonizados de la región siguieron su ejemplo. A pesar de que antes, en otros lugares como Bolivia ya habían existido revueltas contra el colonialismo, en esta fecha, Quito instala por primera vez su propia junta soberana. Los quiteños han celebrado por tanto aquellos primeros vientos de libertad y el orgullo de servir de veleta y rumbo para que otros lugares hispanoaméricanos respiraran esos nuevos aires libertarios.

Celebrándose la independencia de la colonización española podría pensar que si alguien me identificase como español, podría tener problemas, ya saben... Sin embargo, en la ciudad jamás me lo han recriminado y nos tratan con un gran cariño. Caso distinto, en algunas comunidades de los Andes ecuatorianos. Donde los indígenas, cuando conocían mi procedencia española, no tenían temor en ocultar cierto rencor hacia nuestra cultura. Y es que, aunque podría decir que aquellos antepasados son más suyos que míos, no podía dejar de ser cuestionado debido a la dolorosa colonización que nuestro país realizó en los años postreros de las llegadas de Colón a América. Despojando de recursos, vidas y culturas e imponiendo un modo de vivir absolutamente diferente. Y encima, quedándonos luego con bien poco. Ya que como relata Eduardo Galeano en “Las venas abiertas de América Latina”, España sólo se quedaba con el 5-10% del oro que llegaba a la península ya que el resto se lo llevaban los mercaderes flamencos, ingleses, etc. Pero en fin, este es un tema largo a tratar para otro día.

Para celebrar este fecha, durante el fin de semana Quito se ha llenado de conciertos. Los museos, iglesias y lugares de interés se han abierto para todo el mundo por lo que el casco histórico se ha llenado de gente y en sus puertas aparecían grandes colas. Lo cierto es que las entradas suelen ser muy baratas, pero al ser gratis muchísima gente de clase baja se ha lanzado estos dos días a descubrir las bellezas culturales de su ciudad. Esta iniciativa me ha parecido excelente.

El casco histórico de Quito es patrimonio histórico de la humanidad. Su gran belleza reside en su esplendorosa arquitectura colonial tan bien conservada. Pasear por sus calles es contemplar un hervidero de gente, de contrastes y de olores. Muchas personas pasean sin rumbo y otras muchas se buscan la vida mediante el comercio en la calle. Limpiadores de botas, mimos, vendedores de jugos, de pinzas, de bolígrafos, de inciensos… Todo vale si es posible llamar la atención del transeúnte y ganar unos centavos. Incluso una señora tenía una báscula en la calle y cobraba diez centavos porque la gente se pesase. He de decir que en un principio la miré bastante escéptico por su método elegido, aunque a decir verdad, luego me arrepentí de no haberme pesado para comprobar qué secuelas me había dejado mi batalla con Moctezuma.

Destaca también la presencia en la calle de muchos niños. Pero sobre todo muchos niños trabajando. Especialmente limpiando zapatos o vendiendo chicles y caramelos. Es algo indignante. Naturalmente, sus familias vienen de una procedencia muy pobre y cuyos medios de vida son duros y poco rentables, pero sin embargo, el hecho de que estos niños trabajen en la calle desde los cinco, seis años suele tener otras raíces de origen, además de la pobreza. Y es que los niños son una atractiva fuente de ingresos para las familias. Muchos extranjeros ofrecen su caridad debido a la piedad que siente al verlos. Una caridad horrorosa que sólo beneficia la conciencia del que da algo mínimo que le sobra y que, debido al éxito de la iniciativa, ayuda a mantenerles en la calle. Es de resaltar, porqué tan poca gente se para a hablar con ellos y a preguntarles algo sobre sus vidas. Sólo se siente compasión al verlos y se asume que la pobreza les lleva a estar allí.

Muchas cosas podrían describirse. Sin embargo, creo que las imágenes pueden esta vez sustituir mejor a las palabras y así poder sentir la belleza de esta ciudad, hoy luz de independencia. Ya habrá tiempo de hablar de sus claros y sombras.

Que viva Quito… ¡que VIVA!


lunes, 4 de agosto de 2008

Primeras sensaciones

Primeras sensaciones, del blog Desde el ombligo del Mundo

Después de once horas de vuelo, el avión está cruzando por el corredor andino ecuatoriano y llegando a Quito. Son las seis de la mañana, está despejado y mientras avanzamos vamos dejando la increíble visión de los grandes volcanes quiteños. Un cinturón de fuego formado por grandes colosos cuyas cimas nevadas agrandan mis ojos somnolientos.

Aterrizamos. El corazón me latía con fuerza cuando una vez cruzado el último control de maletas, salgo a la recepción del aeropuerto de Quito. Allí se abría una fila, donde a los lados y separados por vallas, habría decenas y decenas de ecuatorianos esperando a los seres queridos que venían de España. Mi nerviosismo aumentaba paseando con mis maletas por aquella fila mientras se oían los gritos de la gente. Volvía a Quito después de cuatro meses. Todos los recuerdos de mi primera llegada se me venían a la mente. Era agradable que al aterrizar me encontrara a caras amigas que me esperaran para recibirme así que buscaba y buscaba a mis amigos españoles con los que había quedado. Terminé la fila, salí a la calle… ¿Dónde estarán?... Espero, veo todos los reencuentros de la gente, busco. No hubiera sido difícil distinguir a alguno de mis amigos ya que, con todo el respeto y el cariño al pueblo ecuatoriano, los quiteños no fueron bendecidos con el don de la altura. Pero en fin, los españoles tampoco lo fuimos con el de la puntualidad. Así que, después de un rato sin saber donde meterme y preguntándome qué habrá pasado, veo por fin dos caras amigas. Ya pensaba que era el patito feo del avión, o quizá lo fuera, pero qué ilusión me hizo reencontrar viejas caras en mi regreso. No tardan en hacerme un breve repaso de la actualidad quiteña.

Dejo las maletas en su casa. Descanso un poco y al ser el jueves, día laborable, salgo en dirección al edificio de las Naciones Unidas para certificar mi llegada. Voy recorriendo las calles. Camino por el parque de la Carolina. Es mediodía y está repleto de gente. Me recuerda a Berlín, donde los parques se convierten en centro neurálgico del ocio. La gente descansa, hace deporte, come, entrena, reza y puedes ver cosas inimaginables que jamás te esperarías contemplar en un parque. Excepto una, un cartel que diiga: “No pisar el césped”. A los lados de la ciudad, se levantan delineando este valle el volcán Pichincha y otras montañas. Cruzo la carretera y veo como siguen muchos serranos vendiendo sus frutas y verduras en los semáforos, o niños haciendo malabares para conseguir unas monedas. Mi instinto se reaviva y mientras ando. sin pensarlo cambio de acera cuando intuyo peligro por donde voy.

Un amigo me dijo una vez que en su primera experiencia en el extranjero le encantaba ver las nuevas cosas que descubría con los ojos entusiasmados de sus compañeros. Es decir, le encantaba disfrutar de como su amigo arquitecto veía los edificios, o como su amigo músico veía a los artistas callejeros, etc. Recordando sus palabras pienso como vería la gente que echo de menos de España lo que yo tengo ante mis ojos.

Durante el trayecto siento un miedo interior. Parece que fue ayer cuando recorría estos caminos y todo me resulta familiar y conocido. Este hecho de no sorprenderme me produce la reacción de comparar mis sensaciones de hoy con las de la primera vez hace diez meses y reflexiono si todo será igual de bueno como aquel entonces, si merecerá la pena haber vuelto cuando ya poco me sorprende, si mi nuevo trabajo a realizar llenará el vacío que produce la distancia insalvable del océano. Me siento sorprendido. En vez de estar más confiado y seguro por conocer todo, me siento con más nervios y miedos. De algún modo, el acto de repetir de nuevo algo entraña una responsabilidad de mejorarlo en la segunda vez. Instintivamente se comparan las sensaciones de hoy y de ayer.

Con el paso del día empiezo a descubrir que hay cosas que han cambiado. Y que el tiempo venidero me va a traer nuevas sensaciones. Veamos, veamos…

miércoles, 5 de diciembre de 2007

Ascensión y descenso del volcán Pichincha

Hace unos fines de semana, ascendimos el volcán Pichincha, sobre cuya falda se asienta la ciudad de Quito. La ascensión nos regaló vistas espectaculares, así como el descenso, ya que lo hicimos en autobus, bajando por las zonas más humildes de la ciudad y alrededor de casas hechas por hechos mismos en zonas de una alta vulnerabilidad. Comprendimos el porqué estamos aquí.

martes, 4 de diciembre de 2007

"En ese mundo, el único lugar para ver la pobreza es un museo..."

Ayer asistimos en Ecuador a una magnífica conferencia de una de esas personas líderes que con sus proyectos ayudan y animan a cambiar nuestro mundo. Esa persona es Muhammad Yunus, un banquero y economista de Bangladesh que desarrolló el concepto de microcréditos.

Una vez acabados sus estudios de economía en Bangladesh, se doctoró en Estados Unidos. Cuando Bangladesh consiguió su indepencia , él decidió volver y empezó a trabajar como profesor en la universidad. Finalizada la guerra y a pesar de la independencia conseguida la hambruna en Bangladesh era terrible. En un acto de valentía, decidió salir de la universidad e ir a la aldea más cercana a descubrir los problemas que acechaban a sus conciudadanos. Allí descubrió que los campesinos se endeudaban ante los tiranos prestamistas que exigían porcentajes y garantías que esclavizaban de por vida a los campesinos. Yunus se dio cuenta que en nuestro tipo de sociedad necesitas tener un dólar para generar otro dólar, pero qué pasa con las personas que no son capaces de tener ese primer dólar. Analizando las necesidades de la aldea, descubrió que las cuarenta y pico personas que allí habitaban sólo necesitaban 27 dólares para empezar a desarrollar su economía mediante una actividad independiente y creativa. En un principio, pensó en prestárselos de su bolsillo. Sin embargo, no creía que esa fuera la solución, así que decidió proponer la idea a un banco que son los que prestan dinero. Sin embargo, el gerente le dijo que sólo prestaba a gente con dinero y era una locura prestar dinero a la gente pobre. Para Yunus, era una idea totalmente ilógica. Ya que, para qué prestar a la gente que ya tiene dinero, si la que de verdad lo necesita era la gente pobre. Después de pensarlo mucho, Yunus decidió prestarse como garantía. De modo, que si la gente de la aldea no devolvía el dinero, él respondía por ellos. Después de ser muy pesado, el banco aceptó su propuesta para que les dejara en paz, ya que no creía que la gente fuera a devolverle el dinero. Sin embargo, la gente se comprometió y devolvió el dinero en el plazo fijado. Como la propuesta tuvo éxito, Yunus le volvió a proponer la idea al banco, pero éste le dijo que su proyecto había funcionado con una aldea, y eso era una excepción, pero que si lo hacía con dos aldeas, no lo lograría. Eso retó a Yunus, y volvió a repetir su idea, con éxito de nuevo. El banco, le iba aumentando el número de aldeas que no creía que consiguiera y este reto hizo a Yunus aumentar paulatinamente las aldeas a las que realizaba préstamos.

Así fue, hasta que se dio cuenta que las condiciones que le proponía el banco , eran excesivas y que había que buscar otro modo de financiación. Así que decidió crear un banco, con el nombre de Banco Grameen, que significa aldea. Mucha gente empezó adherirse al banco y empezó a desarrollar estos pequeños préstamos también llamados microcréditos. Paradójicamente, la gente pobre se comprometía más a devolver el dinero que la gente rica que recibía préstamos cuantiosos de los bancos.

Una de las primeras medidas que tomaron fue la de que el 50% de los préstamos se realizaran a mujeres. Esto, en principio fue una odisea, porque las mujeres huían cuando Yunus les proponía este préstamo ya que ellas nunca habían tenido autonomía para manejar dinero y eran totalmente dependientes del marido. Así que, cuando Yunus entraba en las aldeas por un lado, las mujeres salían por el otro. Con paciencia y tenacidad consiguió que algunas mujeres empezaran a aceptar. Paradójicamente a lo que podrían pensar, resultó que los préstamos que hacía a las mujeres eran todos devueltos y mejor aprovechados que los que se hacía a los hombres. Esto le hizo reflexionar a Yunus, y es que las mujeres eran realmente las que generalmente una vez que el marido les daba una pequeña parte del dinero que ellos ganaban lo administraban para cuidar a los hijos, la casa, etc. De este modo, las mujeres una vez que tenían ese préstamo de banco Graneen lo primero que pensaban era en sus hijos, luego en la familia y por último en si mismas y en su placer. Sin embargo, muchos de los hombres que recibían dinero lo primero que pensaban era en ellos mismos, en ir a la cantina y gastarse el dinero. Así que, se dio cuenta que las mujeres utilizaban con una mayor responsabilidad aquellos microcréditos, por lo que el porcentaje de préstamos realizado a mujeres iba creciendo. Lo cual, creó muchos problemas a su banco.

Los otros bancos, realizaron una asamblea bancaria para hablar de las actividades "impúdicas" del banco Grameen y le exigieron entre otras cosas, que su banco cambiara de nombre, y le pusiera el banco Grameen de las mujeres, ya que por aquella época, más del 70 por ciento de sus préstamos ya eran para mujeres. Él les interpuso, que no tenía ningún problema en hacerlo, siempre y cuando ellos llamaran a sus bancos "el banco de los hombre X","el banco de los hombre Y"... ya que los bancos únicamente prestaban dinero a los hombres, independientemente de que las mujeres tuvieran dinero o no.

Progresivamente, el porcentaje ha ido creciendo y en la actualidad el porcentaje de mujeres frente a hombres a las que se les concede el crédito es mucho mayor. Aunque como él dice, la única condición para recibir un préstamo del banco Graneen es ser pobre.

Muhammad Yunus continuó su conferencia haciendo otras propuestas para paliar la pobreza. Después de todo ello, culminó con un párrafo optimista y comprometido:

“Si hubiéramos creído que la pobreza es inaceptable para nosotros, y que no debe pertenecer a un mundo civilizado, habríamos creado instituciones y políticas apropiadas para crear un mundo sin pobreza. Queríamos ir a la luna, y fuimos a ella. Queríamos comunicarnos unos con otros muy rápidamente, por lo que hicimos los cambios necesarios en la tecnología de las comunicaciones. Logramos lo que queremos lograr. Si no lo estamos logrando, mi primera inquietud recae sobre la intensidad de nuestro deseo de alcanzar ese objetivo.

Creo firmemente que podemos crear un mundo sin pobreza, si queremos…
En ese mundo, el único lugar para ver la pobreza es en un museo. Cuando los escolares visiten el museo de la pobreza, se horrorizarán al ver la miseria e indignidad de los seres humanos. Culparán a sus antepasados por tolerar esta condición inhumana de una manera masiva…”

viernes, 30 de noviembre de 2007

Confusiones lingüísticas


Ecuatoriano: Señor, tendría la amabilidad de pararse.
Monde: Claro, claro pero parado estoy.
Ecuatoriano: Caballero, no sea malito, y párese.
Monde: Señor, le digo que no me estoy moviendo.
Ecuatoriano: Señor, que le levante, no más.
---> Pararse = levantarse

Ecuatoriano: Señor, usted lo que necesita es un ojo mágico.
Monde: Tranqui, que con los dos que tengo me es suficiente.
Ecuatoriano: No señor, ahorita se sentiría más seguro en su casa si tuviera un ojo mágico.
Monde: Si, ¿no? De estos que atraviesan la ropa…
Ecuatoriano: Con el ojo mágico podría ver la gente que llama a su casa
---> Ojo mágico = mirilla de la puerta de la casa

Ecuatoriano: Señor, no me friegue durante un rato que estoy ocupado.
Monde: No sé qué te voy a fregar, si no te he ensuciado nada. Ya lo fregara usted cuando se desocupe
Ecuatoriano: De verdad, no me moleste…
---> Fregar: molestar

Ecuatoriana: Venga Borjita, lo mejor es que vaya a buscar el carro.
Monde: Bueno nena,se que estamos en Ecuador, pero en carro no llegamos nunca. Mejor pillemos un taxi
---> Carro: coche

Camarera ecuatoriana: Señor, ¿qué desea para comer?
Monde: No sé, ¿qué me recomienda?.
Camarera ecuatoriana: Señor, ¿tengo un chocho estupendo?
Monde: Upsss… señora no lo dudo, pero no cree que es usted un poco atrevida
Camarera ecuatoriana: No sea malito y pruebe mi chocho, no se arrepentirá.
Monde: Me ha visto cara de necesitado o qué…
---> Chocho: Especie de maíz aplanado

Ecuatoriana: jajaja, es usted un chico del putas
Monde: Pero qué putas ni qué leches, que no soy de los que piensas
---> Del putas: persona cojonuda

Ecuatoriano: Borja, ¿pareces un poco abombado?
Monde: Será por los manjares que me meto no te fastidia, pero si aquí he adelgazado.
---> Abombado: aburrido qué abombe: qué aburrimiento

Ecuatoriano: ¡Qué pleno!
Monde: ¿Qué pasa?, ¿qué ya tienes bingo?
---> ¡Qué pleno! = ¡Qué guay!

Ecuatoriano: Hombre Borja, qué elegancia que vas de terno
Monde: ¿Terno?... no hombre hoy de binario, ¿no ves?...uno,dos…uno,dos….
---> Terno: traje
1.Dame soledad y cambiaré el mundo, por Luis Felipe Comendador
2. Porque me conviene, por Luis Felipe Comendador

miércoles, 28 de noviembre de 2007

Toros en la fiestas de Quito

El 5 y 6 de Diciembre son oficialmente las fiestas de Quito, aunque a partir de este viernes empieza toda la serie de actividades organizadas. Desde hace años, la popularidad de las corridas de toros es muy grande. Hasta tal punto de ser una evento al que la mayoría de la gente económicamente pudiente asiste.

No todos están de acuerdo en que las corridas de Quito deban ser el elementro central de las fiestas ecuatorianas de Quito. Primero, por el hecho de no ver en la matanza de un toro un espectáculo a celebrar y segundo porque no ser de tradición ecuatoriana sino llegado hace años por intereses empresariales.

Uno de mis compañeros españoles, Kai, junto a su ONG "PRODH" (Por los derechos humanos) han realizado un vídeo sobre el tema.

Yo colaboré haciendo las entrevistas en la calle a personas que asisten a las corridas.

sábado, 24 de noviembre de 2007

Viaje en busca de la coherencia

Una de las razones por las que este proyecto me atraía tanto era el hecho de conocer los valores y el modo de vida que se desarrollan cuando los recursos que tienen las personas son menores y el consumo no es parte tan fundamental de sus vidas. Así, de algún modo, ir encontrando la coherencia con la que guiar nuestros caminos para luchar por un mundo más justo.

En relación a eso, hace un mes experimenté una anécdota curiosa. Íbamos en un todo terreno con una familia que nos estaba enseñando pisos. El matrimonio se dedicaba entre otras cosas a la inmobiliaria. Haciendo negocios de compra-venta con extranjeros y básicamente llevándose comisión de todo lo posible. La hija tenía 13 años y estaba en una especie de colegio que tenía cierta relación con NNUU, así cuando se enteró de que nosotros estábamos trabajando allí, nos empezó a soltar un rollo político increíble. Nos empezó a hablar de que era una partidaria fuerte por el ahorro y el reciclaje para luchar contra el cambio climático y que era muy pesada con todos sus compañeros porque había que luchar contra él. Nosotros, nos quedamos sorprendidos por su capacidad dialéctica aunque con tanto pijerío como el que habíamos ya visto nos resultaba algo extraño. He aquí la cuestión, cuando seguimos hablando y jugando con un muñeco que tenía en la parte de atrás del coche y su madre la pregunta:

- Hija, ¿les has hablado de tu colección de más de ciento cincuenta barbies? -

¡Apaga y vamonos! Se me cayó el mito y me recordó la idea del viaje en busca de la coherencia. Qué sentido tiene que esa niña le diga a su compañero: - No tires papel en el contenedor normal porque hay que reciclar -, cuando ella se compra entre otras cosas más de ciento cincuenta barbies. Acaso, fabricándose no se contamina, no se consumen recursos, etc a lo tonto. Nos llenamos la boca hablando de ideales medio ambientales pero sin embargo no vemos, o no queremos ver que con nuestro consumo desorbitado está como desgastamos mucho más nuestro planeta.

Es como si inventáramos un cuento en que la chica de las 150 barbies le dijera a un niño que vende caramelos por la calle para conseguir algo de “plata” para su casa y el cual se está lavando la cara en una fuente:

- Ey chico, cierra el grifo de la fuente mientras no te lavas, que gastas agua.

Bueno y sus 150 barbies, ¿no gastan mucho ciento cincuenta veces más que su chorro de agua?

Lo mismo podría aplicarse a ciertas conductas internacionales.

Pongamos que hablamos de Kyoto…

Pongamos que hablamos de EEUU…



viernes, 23 de noviembre de 2007

One world One promise

Estos días ando bastante ajetreado con el plan interagencial de emergencias en caso de desastres entre las agencias de Naciones Unidas. De ello se encarga una persona de la oficina de coordinación de asuntos humanitarios y me ha pedido ayuda para estar en todas las reuniones con las instituciones. Tengo muy buena relación con él y es una gran oportunidad para ver cómo funciona cada agencia y cómo reaccionaría en caso de emergencia. Además del trabajo técnico que estoy haciendo con el diseño de una página web, logo, sistemas de información… tengo la oportunidad de tener muchas reuniones de aspecto político, lo cual a mi me encanta.

Sin embargo, ayer y hoy he podido sacar un hueco y he participado en un taller de voluntariado en el que participaban personas de diferentes organizaciones de voluntariado. Entre todas ellas nos habían invitado a UNV. Tenía ganas de asistir porque se hacía en la sede de scouts de Ecuador. Llevé mi pañoleta por si acaso. Llegamos pronto y entré en la tienda scout que tenían. Hablando con el encargado, le comenté que era scout y me dijo que él había creado un grupo scout nuevo este año con más de 100 personas. Hablamos sobre colaborar de algún modo y me ofreció acompañarles este sábado en su reunión. Eso era chévere, porque además de conocer cómo viven aquí los scouts tenía ganas de integrarme con gente ecuatoriana de todas las clases. Ya que en NNUU, como ya comenté, estamos con gente principalmente con gente extranjera. Le dije que mi experiencia y lo que a mi me gustaba eran los chavales mayores. Se le iluminó la cara, ya que me explicó que sus rovers (chavales entre 17 y 20 años) estaban solos este fin de semana y que todos eran nuevos. Así que sería chévere que les hablara de cómo trabajábamos en España y les diera ideas para el nuevo clan. Si además de ello pudiera venir más días sería cheverazo. A mi me encantó la idea. Poder transmitir a rovers ecuatorianos las tradiciones de mi grupo scout y sobre todo, el hecho de tratar con chavales ecuatorianos e intentar cambiar a mejor aquellas cosas que nos les gusten de su entorno. Es una gran idea, y mañana sábado empiezo. Si funciona, creo que voy a aprender mucho con este proyecto e intentaré enseñar lo que pueda.

La cosa terminó redonda cuando me comentaron que este fin de semana es la conferencia interamericana de scout y se celebra en Quito y que me invitaban a ir de acampada con los 800 scouts que se iban a congregar. Bufff, ¡¡PLANAZO!! Veamos cómo deviene todo.

jueves, 22 de noviembre de 2007

Reunión con el coordinador residente y todos los jefes de agencias

Este martes pasado, asistí a una reunión con el coordinador de las NNUU en Ecuador y los representantes de todas las agencias. Tuve la suerte de que en ese momento acababa de crear el logo del grupo UNETE (United Nations Emergencies Team Ecuador) y estaba estableciendo las líneas generales de la nueva página Web del grupo de Emergencias, por lo que me ofrecieron tener un espacio para exponerlo, así como los objetivos que pretendía cubrir dicha página.
Fue un gran reto tener la oportunidad de tener un espacio de tiempo de exposición delante de todos los jefazos, cuando reuniones como esa hay dos o tres máximo cada año. Me vestí en traje para, aunque fuera el más joven de la reunión, aparentar cierta “presencia”. Momentos antes pensé en si me pondría nervioso hablando delante de estas autoridades. Empecé a intentar recordar si alguna vez me habían presentado y había tenido que hablar delante de gente que ocupaba cargos tan importantes. Curiosamente, lo primero que recordé fue momentos que había pasado en el conservatorio junto a mi profesor Diego. Muchas veces, en sus clases, conciertos o cursos, de repente, me presentaba a artistas de una talla excelente. Quizá a algunas de dichas personas les conocieran sólo unos pocos y probablemente no muchos lo/a consideraran una autoridad. Sin embargo, me infundían un respeto tan grande que me era imposible decir palabra. Me limitaba a escuchar. Era como si cada palabra que les oyera se me quedara grabada y en la vuelta a casa fuera saboreando y reflexionando lo que habían estado hablando. Ese respeto provenía de lo que significaba esa persona, del trabajo que había realizado, de la coherencia, belleza y sabiduría que desprendían sus palabras. También como no, de lo que Diego me había enseñado sobre ellos.

Llegué a una breve conclusión, que el respeto y nerviosismo que debía tener dependía fundamentalmente de la categoría de las personas a las que iba a hablar y muchas veces no tanto de su cargo, ya que a veces no llega más arriba políticamente el que más sabe. Así que, como la ignorancia es la madre del atrevimiento, y realmente las caras de esas personas no las asociaba con nada, me levanté y solté mi breve retahíla ensayada. La reunión siguió, con más gente explicando el plan de emergencias. Acabó y me fui. Nadie me dijo nada. ¿Será buena o mala señal? En fin, sigamos a lo nuestro.

viernes, 16 de noviembre de 2007

¡¡Teeeerreeeeemooooootttttooooooooo!!

Eran las 10:10 de la noche. Mi compañero de piso y yo estábamos sentados juntos en el salón.Acabábamos de cenar. Yo estaba sentado intentando sacar una canción con la guitarra cuando de repente mi compañero me dice: ¿Lo estás notanto?. Reina un silencio absoluto. Cuando levanto la mirada de los trastes, veo que la casa se balancea. Las plantas, la mesa, el salón todo lleva un vaivén. Nos miramos.
-"¡¡Ostias!!, un terremoto! - -¡Joder tío!, se me han puesto los pelos de gallina- decíamos.
Nos callamos. No se oye ningún ruido. Únicamente el vaivén del salón. Las plantas se están marcando una salsa sabrosona. Pasan 10 segundos y parece que para, aunque las plantas siguen meneándose. El sismo ha sido relativamente pequeño, pero es el primero que los dos notamos en nuestra vida. Debo decir que estábamos emocionados. Llamamos a todos nuestros colegas en el Ecuador, para comprobar cómo se ha sentido en otras ciudades. En Guayaquil, en la costa, la gente ha salido fuera de los edificios. Nuestro amigo mejicano que vive allí, nos comenta que él está acostumbrado en Méjico pero que éste lo ha vivido intensamente. Afortunadamente parece que en todos los lugares, a pesar de la excitación reina la calma.
Como no tenemos ni tele, ni radio, ni internet no sabemos dónde habrá sido el epicentro ni qué habrá pasado. Dado que estoy en el grupo interagencial de emergencias de NNUU escribo mensaje a mis jefes y a gente que trabaja conmigo. Resultado: Nadie me contesta el mensaje. Joder, como para una emergencia...
Hoy por la mañana, me llegan los informes del geofísico y leo en el periódico los datos. El epicentro fue en la frontera de Perú y Ecuador, metido en selva amazónica y de una intensidad de 6,7.
Lo mejor de todo, que pasada la excitación producida por este fenómeno natural, parece que no ha habido ningún daño.

Un sismo de 6,7 grados en Morona Santiago
Instituto geofísico Ecuador

sábado, 10 de noviembre de 2007

E-mail a nuestros compañeros

Entre los compañeros voluntarios que están repartidos por el mundo, tenemos una red en la que nos escribimos e-mails contándonos nuestras andanzas. Junto a mi compañero de piso decidimos mandar un e-mail a nuestros compatriotas algo original. Ahí va lo que escribimos. Por cierto, la foto expuesta es el cuadro que tenemos colgado en nuestro salón ;).
---------------------------

'Sólo en determinados momentos de la historia, la casualidad entrelaza de manera inédita los destinos de ciertas personas. En Quito, 2850 metros más cerca de las estrellas, los astros reflejan su brillo de manera especial en las ventanas de un edificio. Desde allí, un noveno piso, sorteando el ruido y el bullicio de la gran urbe, fluye música celestial…'


Chunda, chunda, chunda, chunda, bum, bum ,bum,bum,chunda,chunda,chunda,chunda...


Joaquín: Pero tío, baja ya esa música, ¿es eso lo que quieres poner en nuestra Guachipichi?

Borja: Que noooo, se dice Guashipichae, que en Quechua significa, fiesta de bienvenida
Joaquín: Si, si, mucha fiesta de bienvenida pero estaría bien que comprásemos antes unas sábanas, que ya vale de dormir en saco, ¿no?
Borja: Claro, claro, como el señorito quería comprarse antes un par de plantas de metro y medio…
Joaquín: Pues bien que te gustan y las mimas cuando entras en casa.
Borja: Si bueno, eso era antes de que perdieran 50 hojas al día. Que no nos van a aguantar a fin de mes.
Joaquín: El que no va a llegar a fin de mes soy yo. Que todo aquí es carísimo.
Borja: Ya te digo. Nada parecido a lo que pensaba. Aún no me creo que el salario mínimo sea de menos de 200 dólares. No me explico como puede vivir la gente con los precios que tiene Quito.
Joaquín: También es cierto que vivimos como en Europa. Piso nuevo, centros comerciales, gente con economía holgada…
Borja: Lo cierto es que entre medidas de seguridad y demás historias, desde el principio te hacen vivir como en una burbuja. Si sigues una vida rutinaria de ir al edificio de las NNUU, compras, sales con gente extranjera y ecuatoriana con plata, llega un momento que te preguntas qué coño hacemos aquí. El mundo en que nos movemos a diario parece es bastante occidentalizado.
Joaquín: Sí pero la realidad es bien distinta. A poco que pinches la burbuja y salgas un poco te das cuenta de la desigualdad y que la mayoría de las personas viven en la pobreza. En el caso histórico te encuentras a muchos niños pidiendo en la calle, la violencia de género está a la orden del día y mucha gente debe establecer su propio hogar en zonas peligrosas y paupérrimas.
Borja: Quizá el hecho de trabajar en el edificio de las NNUU en una oficina, y no en proyectos de campo, hace que a veces estemos algo lejos de la realidad y no nos permita tener una experiencia humana más cercana a cómo vive la mayoría de la gente y a conocer la cultura ecuatoriana más tradicional.
Joaquín: Sí, pero no nos podemos quejar, yo en verdad estoy contento. El hecho de que tengamos implicación directa en algunos de los proyectos e incluso poder de decisión, me parece hasta más interesante que trabajar por ejemplo en una comunidad indígena.¿Tú qué crees?
Borja: Hombre, todo tiene sus atractivos. Siento que mi experiencia va a ser muy enriquecedora pero creo que no me va a cambiar tanto como pensaba. Sin duda, no es tan impactante y chocante como supongo podría ser vivir en Burkina o vivir en medio de un arrozal ;).
Joaquín: ¿Has leído los emails del resto?
Borja: Si tío. Qué bueno leerlos. Cada experiencia es un mundo
Joaquín: Sí, a pesar de encontrarnos en el mismo proyecto, la verdad que las diferencias son muy grandes.
Borja: ¿Y en cuanto a las fiestas crees que habrá tantas diferencias, con respecto a los demás países?. Porque espero que la de este viernes aquí, sea tremenda.
Joaquín: ¿La de los UNITeS? Habría que preguntárselo. Incluso podríamos invitarles. Aunque no creo que llegasen a tiempo.
Borja: ¿Y tú crees que llegarás?
Joaquín: Ya sabes que en UNIFEM estamos en plena campaña de los 16 días de activismo contra la violencia de género. Y que estos días estamos a full, como dicen los ecuatorianos.
Borja: Te veo muy concienciado con el tema. Llevas 3 semanas dándomela todos los días con tu trabajo.
Joaquín: Joder, lo que estoy es motivado. Lo de de negociar con las cadenas de televisión, hacer spots publicitario, diseñar campañas de concienciación y llevar los temas de comunicación en varios proyectos… Además el tema de relaciones públicas con personajes interesantes me gusta mucho. Como si tú no me hablaras de tus emergencias dichosas.
Borja: Buff, vaya tres semanas que llevo de reuniones con instituciones. El hecho de trabajar en un equipo interinstitucional de emergencias hace que no trabajes para ninguna institución y a la vez para todas. En principio mis tareas no estaban muy definidas, lo cual fue algo frustrante, pero con el tiempo y a base de muchas ideas sabes que me está saliendo curro. Lo cierto es que cuantas más responsabilidades y tareas me dan, es cuando más me implico y me empapo de todo. Me toca ir a bastantes reuniones representando a NNUU en temas de emergencias y es una responsabilidad y un orgullo de la leche. Luego aparte, me dedicaré a implementar tecnologías de la información para informar a las instituciones de los riesgos de las amenazas que hay en Ecuador. Los volcanes, inundaciones…
Joaquín: bla, bla, bla…
Borja: Pero mamonazo, aún no te das cuenta de que Quito está en un valle rodeado por volcanes. El Pichincha se ve desde nuestra ventana y tiene unos 4680 metros, creo.
Joaquín: Cómo no lo voy a saber, si me lo coroné el sábado pasado con Kai. A ver cuando lo subes tú. Te van a encantar las vistas de los valles por donde crece la ciudad de Quito.
Borja: ¡Qué perro! No me esperasteis.
Joaquín: Todo lo contrario. En verdad pensamos en ti, y decidimos que lo vamos volver a subir para hacernos una “jumping Picture” contigo en la cima.
Borja: Qué grande sois. ¿Qué pasa, que te molan las que tenemos ya aquí hechas en Ecuador y quieres repetir?. Pero te digo que me encantaría que los Unites en otros países se hicieran “jumpings” en lugares curiosos e impactantes o con gente de aquellas culturas y me las enviaran. Los negritos de Burkina seguro que saltan que lo flipan. Las podrían ver en: www.jumping-pictures.blogspot.com ;)))
Joaquín: Ja, ja,ja…eres un publicista pésimo. Te ha sentado mal la selva. Por cierto, ¿qué tal fue? Borja: ¡Vaya 3 días! En el amazonas con Paula y con Jose, andando por la jungla, bañándonos en ríos con un paisaje paradisíaco, durmiendo en cabañas y conociendo parte de la cultura de las familias indígenas. Por cierto, no sabes la cantidad de remedios y de cosas que se pueden hacer con las plantas que nos encontramos por el camino.
Joaquín: Algún remedio necesitaba yo para aguantarte aquí en la casa. Anda, ponte un flor de caña y a mi otro.
Borja: Marchando… ¿Hago trabajar a nuestra licuadora?
Joaquín: Claro, claro… y “no seas malito”, y ponle un par de limas.
Borja: Hablando de frutitas, los que los están flipando son Víctor Hugo y Ester, en Pomasqui, allá en las afueras de Quito.
Joaquín: Papayas, tomates de árbol, guanábana,…. Por tener, tienes hasta llamas.
Borja: Hablando de llamar, ¿les damos un toque?
Joaquín: Deja el móvil que a alguno ya se lo han mangado. Esta ciudad no es tan segura como pueda parecer.
Borja: Bueno tío, ¿nos vamos o qué?.
Joaquín: Si venga, que nos están esperando. Ya seguiremos con esta conversación.


Quito
Conexión JB

jueves, 8 de noviembre de 2007

Camino a la selva amazónica

Jueves noche. Lo que habíamos planeado como una cena para las dos coordinadoras de voluntarios de las Naciones Unidas se había convertido en una fiesta para quince personas. Hicimos trabajar a nuestra licuadora, y los jugos se mezclaban con el ron latino de un modo sabroso, sabrosón. Salimos a la mariscal, la zona de fiesta más conocida de Quito. Desgraciadamente, alrededor de las 4 de la mañana, siento dejar el grupo y me voy para el piso. Al día siguiente tenemos excursión. Al llegar a la puerta del edificio me encuentro a los distintos guardias de nuestro edificio juntos en la puerta conversando. Me invitan a charlar con ellos. A pesar de que en menos de tres horas debía levantarme podía considerarse un desprecio no aceptar al menos cinco minutos la invitación. Llevan una conversación alegre y muy abierta lo que me anima a participar activamente. Pronto me ofrecen probar su pócima mágica para aguantar esas noches en vela. Me enseñan con orgullo las botellas que ya se han bebido. Lo que me ofrecen es probar un poco de la quinta botella de chupito que llevan. Nuestra conversación da para un próximo post. Cuando me quiero dar cuenta e irme son más de las cinco. Mierda, voy a dormir una misera hora.

La experiencia es un grado, y los scouts me han enseñado a hacer una mochila utilizando el mínimo número de neuronas a disposición en el momento. Así que a las siete de la mañana, intento reflexionar sobre lo que debería llevar para pasar 3 días en la selva. Joder, en la selva, mierda… ¿Pantalones largos o cortos?¿Camiseta corta o larga? ¿Botas?, ¿chanclas?, ¿sandalias?... En fin, lo que me habían recomendado de llevar una mochila pequeña, acaba convirtiéndose en la mochila grande y con todo lo que había dudado. “El hombre está condenado a la libertad de elegir” dijo Sastre. -¿Por qué no tomarnos la libertad de elegir todas las opciones?- pensé con mi empanada mañanera.

Con Paula y Jose, salimos a la estación. Allí hemos quedado con otras cinco personas, conocidas de Paula, que nos acompañaran en el viaje. Habíamos quedado a las ocho para salir en el primer autobus. Sin embargo, todas las demás personas llegaron tarde. Joder, el último ecuatoriano llegó a las 9:30 y llega con una pachorra… Y yo con mi horita de sueño y mi cara escéptica de empanado. Será cabrón… Qué paciencia, madre. Salimos a las 10:30 en autobús. El viaje duraba aproximadamente cinco horas hacia el oriente. Son conocidas las travesías autobuseras en Ecuador. Primero, por la belleza de sus paisajes. Y segundo, por la valentía y velocidad de los autobuseros conduciendo a toda leche por carreteras de mala muerte. Miré en el mapa. Y como me aparecían poquísimas carreteras, ya que íbamos por una marcada, supuse que no estaría del todo mal. Ay la leche, cuando veo que durante más de una hora, la carretera se convierte en un jodido camino de tierra. Al acercarnos a Tena, la ciudad de destino. Empezamos a vislumbrar los valles con vegetación tropical y selvática y empezamos a emocionarnos. Al llegar a Tena paseamos hasta llegar el hostal. Lo que más me gusta es contemplar de algún modo el tipo de ciudad que me había hecho a la idea de un país latino. Todo el mundo en la calle. La música del merengue y el requetón allá por donde fueras, mucha gente cocinando en el exterior, las puertas de las casas abiertas de par, de modo que podías ver la actividad de la gente de la casa. Y eso con suerte de que la casa tenía paredes. Ya que debido al calor y a los pocos recursos, vimos casas cuyos primero pisos no tenían paredes, a excepción del dormitorio. La cocina, el salón…se veía desde el exterior. Así, con ese calor húmedo tan intenso, podía correr el aire. Lo cierto es que antes incluso de bajarnos del autobús, no podíamos parar de sudar debido a la humedad. Incluso recién duchados, a la media hora, ya te empezabas a notar empapado por los sobaquillos.

El hostal en el que pasaríamos la primera noche estaba bastante bien. Tenía una vista espectacular y unas hamacas de película. La verdad, que lo de las hamacas allí es genial. En muchos sitios las tenían. Y es que con ese calor y el meneíto, uno se puede echar allí una siesta de pánico. Por la noche, salimos a cenar y a dar una vuelta. Cenamos un pescado llamado Tilavia, que se derretía en la boca. Buff, en esos sitios alejados de la riqueza y el turismo masivo las comidas son baratas y sabrosísimas. Después votamos a donde ir para tomar algo antes de acostarnos y coger fuerzas para la visita selvática. Salieron dos peticiones. Un sitio que tuviera música bailable y futbolín. Como podéis observar, yo estaba en mi salsa. Al final, no lo encontramos. Ya que lo único que veíamos era sala de billares y karaokes. No lo podía creer, pero el karaoke allí pega bastante fuerte y es surrealista. Entras en bares lúgubres y te encuentras a un par de tíos solitarios bebiendo chupitos melancólicamente en mesas separadas. Y de pie, otro fulano, no sé si borracho o no, pero cantando desvergonzadamente canciones merengonas pero con unas letras tristes para cortarse las venas. Como podéis suponer, la afinación era inexistente pero nadie parecía apreciarlo o más bien, la rutina y la costumbre hacían de ello algo soportable. Por descarte, entramos en una sala de billar. Si el esteriotipo no me falla, tal y como uno puede imaginar, la sala estaba lleno de tipos con cara de duros, música de requetón, una par de tipos dormidos apoyados en la barra del bar… La verdad que imponía. Y más, cuando éramos los únicos extranjeros en medio kilómetro a la redonda. Entré el primero e intenté poner esa cara de vaquero solitario, que empuja las puertas correderas del aquel bar de mala muerte.- Ey chicos, adelante, no tengan miedo -. En fin, qué cara de gilipollas debería tener.

Al día siguiente, marchamos con nuestras mochilas hacia la selva. El todoterreno nos dejó a la entrada de un puente que había realizado la cooperación española. Era como la entrada a la selva. Cruzaba el río Napo. En ese momento recordaba los fragmentos que recoge Eduardo Galeano en “Las venas abierta de América Latina” de Cristóbal Colón o Américo Vespucio a su llegada a ciertos lugares: “[…]Los árboles son de tanta belleza y tanta blandura que nos sentíamos estar en el paraíso terrenal[…]”. También recordaba la maravillosa dedicatoria que me escribió el negro cuando me regalo dicho libro: “Para que te ayude a comprender tu nueva experiencia. Porque aún no te has ido y ya estoy deseando recibir tu primer correo. Porque haces que tus experiencias de la vida sean también un poco mías. Nos vemos en Quito….”. Es curioso como la distancia geográfica que me separa de mis raíces afecta proporcionalmente a los sentimientos con que leo las palabras que me escriben las personas que más quiero. A pesar de que apenas he podido contestar a los e-mails recibidos, cada vez que me llega un e-mail de un amigo o familiar, se me encoge el corazón de manera especial y me anima enormemente a seguir mi día a día… ¿Por donde andaba? Ah sí, cruzando el puente de entrada al paraíso terrenal ;). A veinte minutos recorriendo senderos por la densa vegetación, llegamos a las cabañas donde dormiríamos aquella noche. La verdad que últimamente he oído hablar bastante del ecoturismo, y viendo aquellas cabañas más me convencía de la gran opción que es. Una vez, ubicado marchamos a hacer nuestra primera marcha de tres horas por la selva. Equipados con unas botas de goma (es lo que se utiliza para andar por la selva), la cámara de fotos y el repelente de mosquitos marchamos. Nuestro guía nos iba explicando las plantas, frutos y diferentes insectos que encontrábamos. Es impresionante escuchar todo lo que se puede conseguir de la selva. Frutos, que por dentro tienen como semillas que aplastándolas se utilizan como pintura corporal. Plantas con toda clase de propiedades medicinales. Lo cierto es que vimos por allí hasta una planta de Marihuana (aunque era plantada por ellos). Hormigueros, los cuales, si los golpeabas un poco te salían las hormigas guerreras, que medían casi como dos uñas seguidas (las hormigas limón). Termiteros enormes alrededor de un árbol. El guía les cortó parte de su casa y a la hora ya lo habían reconstruido. Mil y una enseñanzas que surgían de aquella densa maleza llena de secretos.

Por la tarde, merendamos con una familia indígena. Estuvimos en su casa y comimos pescado y yuca. El contacto fue bastante frío y nos sentíamos totalmente turistas que pagaban por ver una familia. Al menos al final, conseguí mientras volvíamos hacia las cabañas hacerme amigo de los niños y conversar y jugar un rato con ellos. Para finalizar el día y después de toda la sudada que provocaba ese calor húmedo nos bañamos en el río. El sitio era increíble. Casi en el punto de cruce de dos grandes ríos, con el atardecer en nuestro horizonte y la vegetación selvática hicieron del baño algo sobrecogedor. Y lo mejor de todo, absolutamente natural. Unos niños indígenas llegaron poco después de nosotros y se bañaron cerca de nosotros. Las corrientes eran rápidas aunque no peligrosas lo que le daba al baño aún mayor emoción.

Poco después cenamos y nos fuimos a dormir. De algún modo, al estar en la selva, mi subconsciente llevaba consigo muchas medidas de precaución y miedos aprendidos en películas o en advertencias dadas antaño. Así que al llegar a mi habitación revisé todo hasta él último milímetro. Me encontré una mariposa con alas de casi 10 cm, ¡qué susto me dio la jodida!. Una vez expulsada, me metí en la cama y tenía que colocar la mosquitera de tal modo que en ningún punto de la cama pudiera quedar ningún hueco. Después de bastante esfuerzo, me tumbo en la cama y de repente veo salir de la pared de mi habitación y salir por la puerta un escarabajo enorme. Joder, joder, joder… Lo que faltaba. Vuelvo a revisar la mosquitera por si acaso y me acuesto. De repente me doy cuenta que hay tormenta y empieza a haber muchos relámpagos. Mierda, no he corrido las cortinas. Buff, desplazó un trozo de mosquitera y salgo. Como no había luz eléctrica y había apagado la vela empecé a palpar en la oscuridad. Es decir, lo peor que puedes hacer si estás neurótico ante cualquier movimiento u objeto sospechoso. Y de repente, después de mucho palpar, me di cuenta que mi habitación era una que no tenía cortinas. En fin, ya no había tiempo de lamentarse. Me metí en la cama y la tormenta se hace más fuerte, de modo que cada vez que caía un relámpago se iluminaba mi habitación y vislumbraba la silueta de la naturaleza en el exterior. Si hay momentos en la vida para empezar a rezar, ese era uno de ellos. A esto le podíamos añadir, la tan espiritual y sonora música de la selva. Lo cierto es que de algún modo, era bonito mantenerse en silencio y escuchar los sonidos pero no me podía imaginar el volumen sonoro de dicha sintonía. Es increíble la intensidad sonora que provocan todos los integrantes de la selva por la noche. Gracias al cansancio acumulado, al poco tiempo caí rendido y no me desperté hasta que me llamaron a la puerta.

El domingo, hicimos una ruta por la selva pero esta vez ascendiendo el curso de un arroyo, el cual tenía bastantes cascadas en el camino, las cuales debíamos escalar. Fue muy atractivo y los paisajes excelentes. Para finalizar nos bañamos en una poza, la cual en la parte de arriba tenía una especie de jacuzzies naturales.

El viaje y la experiencia habían merecido mucho la pena y nos marchamos al atardecer en un autobús. Pensé que el viaje sería tranquilo como en la ida, con la mala suerte de que me tocó el asiento número dos. ¿Qué significaba eso?

Los autobuses tienes los sitios reservados para aquellos que compran los billetes con anticipación pero si alguien quiere coger el bus por el camino, puede subirse aunque debe estar de pie. Con lo cual mucha gente va de pie en el autobús. Aunque el trayecto dure cinco horas. Y además en la parte delantera, hay como una especia de colchoneta donde pueden sentarse los más posibles. Mi asiento tocaba justo pegando a dicha colchoneta. La gente que entraba y sentaba allí olía fatal, escupía en el suelo, total… una delicia. Me creí afortunado, ya que a la hora se bajaron todos los de la colchoneta e incluso pude subir los pies y estirarlos. Mucho creí, cuando al poco rato llega una hornada de chavales vete a saber de donde venían, húmedos y oliendo a…en fin. Una de las personas que estaba de pie, tenía prácticamente el culo apoyado en mi cara y la colchoneta que estaba delante de mi se encontraba petada. De tal modo, que la gente tenía apoyados sus brazos en mis rodillas. Joder, el punto fatídico fue cuando me aparté un segundo para dejar un libro, y otra de las personas de la colchoneta se había estirado y tenía todo el brazo apoyado en mi apoyabrazos. Revisemos la situación, tenía en mi rodilla un brazo apoyado, mi apoyabrazos ocupado, un culo en mi cara y un olor lamentable. Díos mío, Dios mío porqué me has abandonado. Pensé que no era momento de abandonar mi ateo-agnosticismo tan fácilmente y decidí combatir el momento. Mi cuerpo está aquí, pero mi mente debe estar en otro lado. Difícil, cuando al lado de tu cerebro tiene un culo amenazando tu distancia de seguridad.

En fin, poco a poco se fue desalojando el autobús y la situación volvió a cauces más tranquilos. Pudiendo reflexionar y recordar la maravillosa naturaleza conocida.

lunes, 29 de octubre de 2007

Dirección de casa

Se cumplen 20 días desde el comienzo de esta nueva aventura. Después de los siempre ajetreados primeros días, todo empieza a rodar. Se vislumbra, una vez caídas las ideas esteriotipadas traídas desde España, las directrices de este nuevo proyecto.

Quito es una ciudad alargada, situada en un valle del corredor andino. Mi piso se encuentra algo hacia al norte, a 15 minutos andando del edificio de las Naciones Unidas. Siguiendo esa curiosa relación geográfica-social, en el norte de la ciudad las zonas residenciales son más seguras, los edificios son mejores, hay más centros comerciales… En el sur, se encuentra el Quito más auténtico, más inseguro, más tradicional...
El departamento es de dos personas. Comparto piso con Joaquín, un chico madrileño que participa también en el mismo programa. Justo al lado de nuestro edificio, viven Paula y Jose, otros dos chicos españoles con los que vine. Desde el principio, intentamos conseguir un par de pisos lo más cercanos posible. Así, casi todos los días, nos visitamos para compartir nuestras dichas y desdichas, los nuevos descubrimientos, nuestras vivencias… Ahora estamos en la fase de decoración de la casa, con vistas a que en dos semanas haremos la fiesta de inauguración, o como aquí se dice “El Guachipichae”. Hay gente de NNUU que ya está impaciente y nos paran por el edificio para recordarnos que les invitemos. Llevamos dos semanas y ya somos tema de conversación ;)

Nuestra dirección es:


Borja Santos Porras
Edificios Santa Fe – Torre 1 – Departamento 95
Quito – Ecuador
Teléfono: 00593 23237086

Desde mi ventana, al ser un piso alto, puedo contemplar los días menos nublados el volcán Pichincha, sobre cuya falda se asienta la ciudad.

Muchas cosas tengo anotadas para empezar a escribir en el blog. A través de la escritura, adoptada como disciplina periódica, para además de compartir mis vivencias con aquellos a quien echo de menos, reflexionar sobre este mundo tan diferente y a la vez tan parecido.

jueves, 18 de octubre de 2007

lunes, 15 de octubre de 2007

Trabajo y piso

Ya estoy ubicado en piso o departamento (como llaman aquí) y trabajo.

Hoy ha sido mi segundo día de trabajo y donde hemos empezado a ver las líneas de trabajo que tomaré en estos seis meses. La verdad que he salido algo frustrado. Como ingeniero de telecomunicación me he esperaba algo bastante atractivo en cuanto a tecnologías de prevención de desastres naturales y lo que me he encontrado son otras espectativas. Estos dos primeros meses me encargaré de ponerme al día en cuanto a información, hablar con instituciones, actualizar y ordenar dicha información para ayudar a establecer un plan de Contingencia que debe estar en Diciembre y a partir de navidades realizar una página web con toda esa información.

La fotos son del primer día de contacto. A las afueras de Quito están construyendo un centro donde almacenaran la ayuda humanitaria y donde coordinaran la actuación en caso de emergencia o desastre. El pasado jueves me invitaron para conocer a la gente con la que trabajaría y para ver de cerca cómo transcurre dicho proyecto. Rodeando todo se encontraba un muro, el cual lo pintaban unos niños del barrio. Dicho niños estaban allí dentro de un plan de concienciación de los fenómenos naturales que hay en las escuelas.

martes, 9 de octubre de 2007

Viaje a la solidaridad del sur

Hola de nuevo:
Me conecto fugazmente para ver el reportaje que nos ha publicado hoy, o allí creo que será ayer ya, el 20 minutos. Se puede leer en la siguiente dirección:
http://www.20minutos.es/noticia/286799/0/universitarios/onu/valladolid/

Como se dice al final del artículo voy a colaborar con 20 minutos escribiendo en un blog y publicando periódicamente algún reportaje en el periódico.
Ya os comentaré la dirección porque aún falta que esté ubicado para finiquitarlo con la redacción del periódico.

Un abrazo a todos desde Quito,
Monde

lunes, 8 de octubre de 2007

Primer día en Quito

Escribo desde un ciber-café cerca del hostal en el que nos hospedamos. Son las 19:44 aquí en Quito y estoy reventado. A fuera es totalmente de noche y da la sensación de ser hora de acostarse. Creo que vamos a tener que ajustarnos al horario. Amanece muy pronto, sobre las cinco y pico de la mañana y anochece ya sobre las siete.

Ayer llegamos a Quito por la noche, después de cerca de 12 horas de viaje. No se hizo excesivamente largo. Comer un poco, ver una peli, jugar unos juegos (cada uno en su pantallita tenía juegos como los del ordenador para jugar, teníamos hasta el "quieres ser millonario"), leer las guías de Ecuador (regalo de los colegas) y empiezo animarme viendo fotos de una diversidad de paisajes increíbles y por último a dormir unas horitas...

Al llegar, nos espera una pareja de ecuatorianos para llevarnos al hostal que teníamos reservado, justo al lado del edificio de las Naciones Unidas. Nos hacen una introducción de la ciudad y del país. No podía evitar sonreír porque su acento parecía sacado de una telenovela. Bueno, sonrío sólo hasta que empiezo a notar que lo de respetar los semáforos en rojo por la noche no debe ser parte de la cultura quiteña.

Observo detenidamente las calles por las que pasamos. De algún modo, en españa intentaba hacerme una idea de qué me encontraría. Muchas veces los estereotipos te hacen imaginar cosas extrañas. De noche, circulamos por una avenida de una ciudad normal aunque con los edificos bastante descuidados. Serían casi las once de la noche y las calles estaban desiertas. Nos despedimos de la pareja que nos había tratado muy amablemente y nos vamos directamente a ducharnos y a dormir. En españa deberían ser las 6 o 7 de la mañana. La habitación era modesta. No había quien cerrara la cerradura, en vez de persianas teníamos una especie de visillos que no valen para nada una vez que a las cicno de la mañana empieza a amanecer, los grifos de la ducha son iguales, menos mal que uno tiene debajo un papel pegado a la pared que pone caliente ( y después de 10 minutos , lo corroboro, sale algo más caliente)... Critico un poco, pero en tono gracioso ya que eso era lo de menos. Sólo queríamos descansar.

Hoy los once voluntarios hemos visitado un poco el centro histórico de Quito. Fue espectacular esta mañana, al abrir la ventana y ver el valle en que se encuentra la ciudad y las montañas que lo rodean. Es un placer compartir con los demás voluntarios la adaptación a nuestro nuevo entorno ya que ha sido mucho más fácil. El centro histórico es, según dicen las guías, de la época colonial. Es bastante bonita. Especialmente aquellas calles empinadas que suben y bajan , con el fondo de las montañas que contornean el valle.

La verdad que no puedo destacar mucho de la ciudad como contenido estético. Lo que más me ha llamado la atención ha sido la gastronomía y la gente.

Al menos en el centro histórico de Quito, exiten mucha gente de origen indígena. Se hace por tanto, bastante extraño y exótico compartir las calles rodeado de gente con esos rasgos. Y de una raza mucho más bajita que nosotros (consecuencia de la mala alimentación), lo cual para un tío bajito como yo no viene nada mal. He hecho mil fotos a sus ropas, los niños, las costumbres...
Creo que hay mucho que aprender. A ver si pronto me compro un ponchito de última moda.

Respecto a la gastronomía lo que más destaca son las frutas tropicales. ¡Madre mía! Hoy he hecho un cursillo acelerado de sus nombres. Nos hemos bebido unos jugos (zumos) de diferentes frutas increíbles. Además costaban sólo medio dolar. Para comer, hemos comido en el mercado central. Los platos valían 1 dolar y parecían bastante apetecibles. Yo me pedí un mixto. Me trajeron cosas raras con patatas. Pensé que mixto sería un poco de todo. No lo acabé porque no me convencía mucho. Al final pregunté qué tenía aquello... Me dijeron que eran cueros con papas. ¿Cueros?.... Piel de cerdo, oreja, y todo lo que sobresales cocido y ahí metido. ¡¡Joder!!!. Mira que me encanta la orejita rebozada pero lo que me pusieron... ¡¡Buff!! Entonces me acordé del refrán "Allá donde fueres , haz lo que vieres" y ví como el resto, ninguno comía lo que yo había pedido. Bueno, habrá que ir aprendiendo poco a poco...

Lo dejo que vamos a cenar un poquito. Esta vez, pan con jamon york y queso que hemos comprado. Por hoy, fue suficiente. Tuvimos una aperitivo de lo que nos encontraremos. Me siento bastante desubicado. Se me hace raro ver los edificios coloniales, los indígenas en las calles y musíca merenguilla y salsera en algunas esquinas.

Mañana tenemos la formación y la toma de contacto con nuestros oficiales de programa. Tengo muchas ganas de empezar a trabajar.

Espero poder poner fotos pronto.

Un abrazo desde el ombligo del mundo,

Monde

sábado, 6 de octubre de 2007

Me voy, me voy, me voy....

Siento dejar el blog tan abandonado y no haber escrito lo acontecido en Madrid y en Bonn pero es lo que tiene tener qu1e dejar todo preparado y despedido en dos días.
Ahora a las 16:30 marcho para Quito. Escribiré a menudo, más aún cuando habrá novedades en cuanto al blog. El reportero Borja marcha al combate. Ya os contaré ;)
Un abrazo a todos y muchas gracias a todos aquellos que vinieron a despedirme.
¡¡¡Volveré!!!
Monde

domingo, 23 de septiembre de 2007

La aventura comienza

Me voy a Madrid y a Bonn al curso de formación.
Esta semana ha sido un no parar. Preparativos, llamadas, asuntos de última hora... Espero que todo salga bien.
Los próximos 10 días serán especiales.
30 personas , con los mismos objetivos y con ganas de aprender para, cada uno en su lugar correspondiente del mundo, realizar su labor.
Espero poder escribir algunas breves palabras durante los próximos 10 días.
El días 4 y 5 de octubre estaré en Valladolid y el 6 rumbo a Quito.
La aventura comienza.
No hay marcha atrás.
Estoy preparado.
Hasta pronto.