Aquí estaba en mi casita, estudiando tranquilito para mi examen de alemán de mañana cuando escucho sobresaltado gritar a mi vecina de arriba:
- ¡¡¡Anda!!!, ¡¡¡¡que se nos ha muerto el Fari...!!! -
Oigo a su marido resigando:
- ¡¡¡Qué me dices!!!. ¡¡¡Vaya...!!! -
La verdad que el Fari era un tío "grande", desde aquí mi sincero homenaje.