domingo, 2 de septiembre de 2007

Aprendiendo enseñando

Esta semana ha sido ajetreada pero muy gratificante. Me han salido varios trabajos. Estoy dando clases de piano, todos los días daba dos horas de clases de mate y física y química a un chaval de 15 años y además he estado ensayando con una violinista a la cual voy a acompañar en su examen de fin de carrera.

Mis experiencias como profesor siempre habían sido muy eventuales y nulas en el sentido de que me hubieran contratado para ello y la verdad que ha sido muy gratificante.

Dando clases de física me he entusiasmado mientras explicaba los diferentes problemas que tenía el chico. Durante mi época de estudiante en el colegio y en la carrera habré hecho miles de problemas de matemáticas, físicas... pero el objetivo generalmente siempre ha sido un examen, una nota o simplemente no quería perder el tiempo más allá de entender el funcionamiento del problema. Sin embargo, estos días explicando los problemas, debía de comprender de donde venía todo para explicarlo lo mejor posible y es entonces, cuando he empezado a comprender el origen de las fórmulas, la relación que tenía unos problemas con otros, que efecto tenían las leyes elementales de los grandes físicos... Hasta tal punto al final de darme cuenta que todos los problemas de todos los temas, ya fueran de movimiento, reacciones químicas, fluidos, temperaturas… todo venía provenía de un par de jodías leyes.


Las clases de piano han sido más sencillas, ya que el alumno estaba empezando desde hace tres meses, sin embargo me ha ocurrido algo similar. El alumno tenía un problema en una obra debido a una dificultad técnica. Entonces, para corregirlo hemos estado practicando un ejercicio para conseguir superar esa dificultad técnica básica. Resulta que después de la clase me di cuenta que aquel ejercicio me lo mandaba hacer nada más entrar Miguel Frechilla cuando empazaba a dar clase con él. Nunca reparé exactamente para qué narices servía. Y de repente, ¡¡ZAS!!... ya sé porqué me lo mandaba.

Desde que entré siendo monitor en los scouts me di cuenta que no hay mejor manera de de aprender las cosas que teniendo que enseñarlas. La verdad es que es evidente… ¡Hay que ser capullo!
1.La orquesta de los pobres
2.Aforismos presidenciales y un epílogo,por Diego Fernández Magdaleno

2 comentarios:

cLa dijo...

y yo todavia con fisica de primero... joe borja!! q poco considerado... no te ofreces a darme clases?? voy a suspender porq nadie me esplico la teoria de la cinetica... y aun mas!! no se si entra cinetica!! soy un desastre jejeje XP

besines!

Álvaro Fernández Magdaleno dijo...

Borja, eres un fenómeno.