lunes, 18 de mayo de 2009

Curso de ética publicitaria I

Curso de ética publicitaria I, del blog Desde el Ombligo del Mundo

Imitando el estilo de “curso de ética periodística” de Caiga quien caiga, guardando obviamente las distancias, iniciamos hoy una saga de capítulos en los cuales veremos ejemplos de cómo mejorar las supuesta intenciones, en este caso publicitarias, intentando mejor el estilo y la capacidad de impacto del mensaje deseado.

Hoy iniciamos nuestra sección con el Plan de Seguridad ciudadana del gobierno ecuatoriano. En las últimas semanas, ha desplegado una gran campaña en prensa para dar a conocer a la sociedad la compra de 30610 ARMAS, que servirán para equipar mejor a la policía ecuatoriana.

En el anuncio publicado en El Comercio podemos ver un barrendero, encima del cual se añade una leyenda que dice “Hay cosas IMPOSIBLES de realizar sin la herramienta adecuada”. Siendo condescendientes y analizando bien el cartel, podemos concluir que la idea que nos trasmite es que si el barrendero necesita la escoba para realizar bien su trabajo, el policía necesitaría un arma para disuadir a los delincuentes y poder realizar el suyo.


Sin embargo, todos sabemos que la publicidad no está hecha para leerla con detenimiento, sino para que impacte con imágenes y palabras clave al espectador de manera que de al lector un mensaje buscado. Tenemos una persona barriendo, una pistola y una frase que me dice que “hay cosas IMPOSIBLES de realizar sin la herramienta adecuada”. En fin, que si un policía no tiene un arma no es nadie, y con los criminales que hay por aquí… ¿por qué es tan necesaria el ARMA, es decir la herramienta adecuada? Mejor, si queremos ser directos, no nos andemos por las ramas y pongamos directamente un cartel como el que aparece a continuación.





Como expresaba en el anterior post, extrapolo mis pensamientos a mi España querida. ¡Cómo vamos a pensar nosotros en ese tipo de publicidad para mejorar la seguridad ciudadana! Somos europeos, ¡coño! Nosotros ya sabemos que, entre otras cosas (como reducir la pobreza), lo mejor es educar a la gente para que deje de robar, atracar… Dar la imagen de que el arma es la mejor protección para una sociedad segura es una barbarie. Sin embargo, nosotros también tenemos nuestra identidad cultural, y nuestras “armas”. Por tanto, sin rodeos, sugeriría dar el siguiente mensaje.