martes, 5 de mayo de 2009

4 de Mayo: Día mundial de la libertad de prensa

4 de Mayo: Día mundial de la libertad de prensa, del blog Desde el Ombligo del Mundo

Con motivo de la celebración del Día Mundial de la Libertad de Prensa, la Alta Comisionada de Naciones Unidas para los Derechos Humanos, Navi Pillay, y el Relator Especial sobre la promoción y la protección del derecho a la libertad de opinión y de expresión, Frank La Rue, instan a todos los Estados a cumplir sus compromisos para proteger a los periodistas de interferencias políticas y amenazas físicas.

Los periodistas necesitan mejor protección: Pillay, La Rue


El Día Mundial de la Libertad de Prensa es una ocasión para celebrar los principios fundamentales de la libertad de prensa; para evaluar los beneficios de una prensa libre e independiente; y, para defender a los medios de comunicación de los ataques a su independencia.

Lamentablemente en este día debemos también rendir homenaje a profesionales de los medios de todo el mundo que han perdido la vida en su lucha diaria para difundir las noticias. En el último año, más de 60 periodistas han sido asesinados en el cumplimiento de su deber. Su sacrificio debe fortalecer aún más nuestros esfuerzos en la promoción de la libertad de prensa y la protección de los periodistas de todo el mundo que viven bajo continuo hostigamiento y amenazas.

La seguridad y la protección de los periodistas siguen siendo dos de las prioridades claves para la plena aplicación del derecho a la libertad de opinión y de expresión. Los conflictos violentos en muchas partes del mundo tienen un grave impacto sobre la gente común, incluidos los periodistas y profesionales de los medios. Un gran número de periodistas han sido asesinados o heridos por los ataques armados directos durante los combates, o han sido blancos deliberados de secuestros.

La proliferación de armas pequeñas, el uso por parte de los beligerantes de armas cada vez más sofisticadas y la preocupación de ganar la "guerra de imágenes" han puesto en peligro la seguridad física tanto de civiles y de los profesionales de los medios. Esos ataques, en violación flagrante del derecho internacional humanitario y de los derechos humanos, se han llevado a cabo en un entorno de casi total impunidad.

Cada año, el sistema de derechos humanos de las Naciones Unidas recibe cientos de informes de cada uno de los periodistas que han sido detenidos, golpeados, torturados o asesinados en el ejercicio de sus funciones. En muchas jurisdicciones, la protección mínima para los medios de comunicación se ve socavada por el uso regular de órdenes de registro en las oficinas de los medios de comunicación y en los hogares de los periodistas. La protección se ha debilitado también por el uso legal e ilegal de la vigilancia, el mal uso de leyes de protección de datos y medidas extraordinarias empleadas por algunos Estados en la lucha contra el terrorismo.

Debemos garantizar instrumentos jurídicos internacionales que ofrezcan a cada ciudadano el derecho a recibir información e ideas de toda índole, a través de cualquier medio de comunicación que elijan. En consecuencia, los gobiernos tienen un compromiso jurídicamente vinculante con el fin de proteger a los medios de comunicación libres e independientes y, al hacerlo, garantizar los derechos de las personas que trabajan en este sector.

La independencia de los medios y el pluralismo son fundamentales para el proceso de la democracia. La independencia editorial debe estar garantizada por el respeto -dentro del gobierno y de la sociedad- a la independencia y al estatus de neutralidad de los periodistas, garantizando de esta forma su derecho a la libertad de expresión.

El reconocimiento internacional de la importancia de los periodistas y de su necesidad de trabajar libres de las restricciones injustas y de amenazas de violencia es esencial. Urgimos a todos los Estados a plasmar sus preocupaciones por la seguridad de los periodistas -según se detalla en foros internacionales y en el derecho de los tratados – en medidas concretas a nivel legislativo, administrativo y judicial para mejorar la seguridad de los periodistas y otros medios de comunicación. Esas medidas de protección, por supuesto, se aplican a todos los medios de comunicación, independientemente de su afiliación política o profesional.