sábado, 7 de febrero de 2009

Maravillas del Ecuador: Cuyabeno, Amazonía ecuatoriana

Maravillas del Ecuador: Cuyabeno, Amazonía ecuatoriana, del blog "Desde el Ombligo del Mundo"

Comienzo esta serie denominada Maravillas del Ecuador, para haceros partícipes a todos de los increíbles lugares que el país tiene en su territorio. La belleza de muchos de ellos son casi innarrables, por lo que las imágenes que acomparán estos textos esperan superar con creces las descripciones presentadas.

Si dejamos las islas Galápagos para un capítulo aparte, la amazonía ecuatoriana nos presenta en el ranking lugares inimaginables. Donde cada persona, puede sentir en sus propias carnes la vasta naturaleza que nos rodea. Puede incluso percibir el porqué el Amazonas, la reserva vegetal y animal más extensa del Mundo, representa el equilibrio dentro del sistema terrestre en el que vivimos.

Desgraciadamente son muchas las amenazas que se ciernen sobre la Amazonía ecuatoriana. La deforestación, la contaminación de los ríos, la construcción de carreteras, la explotación petrolera… Sin embargo, a pesar de los muchos casos que habría que contar al respecto y por los que luchar, hoy sólo es el día de descubrir alguna de las maravillosas con que la naturaleza nos deleita.

En este caso, hablamos de las reserva faunística del Cuyabeno. Una selva anegada que cubre 6034 km2 en torno al río Cuyabeno en el nordoeste de Ecuador. Un lugar de un valor biológico inmenso e incalculable. Con una gran variedad de peces, un elevado número de aves endémicas y donde se alberga una fauna selvátiva alucinante, característicia de los ecosistemas de agua dulce de la amazonía. Sin duda, un lugar sorprendente gracias al cual, sin necesidad de acudir a los lugares más inhóspitos de lo más profundo de la selva amazónica, podemos descubrir la magia salvaje que contiene un paraíso semejante.

Hace un par de meses, visité por segunda vez esta reserva. La frase “la excepción que confirma la regla” siempre me gustó más que” segundas partes nunca fueron buenas”, y es que en esta segunda ocasión tuva la suerte de experimentar momentos inolvidables. Las palabras siguientes, podrían representar el diario de cualquier viajero:

El guía que nos va a acompañar durante los cinco días que permanecimos allí nos inicia el circuito con una charla explicativa acerca de la reserva. Los increíbles datos de biodiversidad que allí descubrimos contrastan con los datos que hacen pronosticar, que a este ritmo, podremos contar a nuestros nietos que de jovenes estuvimos en aquel lugar llamado Amazonas.

Debido al largo viaje, mientras descansamos sentados, las explicaciones del guía nos amenizan el atardecer y nos ubica en un contexto adecuado. Nos infunde un serio respeto por la naturaleza y empezamos a sentirnos seres humanos, como otra especie biológica más, en armonía con el medio ambiente que nos rodea. Durante la primera noche, únicamente damos un paseo por las cabañas, las cuales están escondidas cerca de la orilla del río. Nuestra sorpresa es que a través de la linterna guiada por el instinto de nuestro guía, descubrimos tarántulas, sapos y otras especies que conviven en los tejados, barandillas y paredes de nuestras cabañas. Es decir, que las mosquiteras de nuestras camas tienen algún que otro significado más que para los insectos.

Los días se suceden y entre tanto, nuestros ojos y nuestros oídos actúan como ventanas por las cuales percibimos instantes cuya belleza trastoca nuestra percepción estética de la perfección. Mientras nuestra canoa se mueve lentamente empezamos a contemplar como los árboles de la orilla se mueven y oímos como las ramas crujen. Poco a poco la vista se adapta al entorno y descubrimos cientos de monos ardilla saltando de una rama otra. Como cuando un niño en su infancia descubre lo más natural de la vida, nos reímos mirandon unos a otros. A lo lejos, en la rama más alta de uno de los árboles del río se atisba la silueta del Tucán. Mientras, la Mariposa Morphos con sus alas azules, alborotea en los alrededores como si saludara al transeunte que se cruza en el camino. Seguimos navegando y sobre la superficie del río, aparece el lomo del delfín rosado, una especie sorprendente en peligro de extinción. Si tiramos varios sedales con carne en el lateral de la canoa, al minuto estos empiezan a estirarse, y si tienes buen acierto, podremos cenar piraña en la noche. En esta jerarquía natural, las especies más débiles sienten miedo. Miedo… miedo como el que sentimos al navegar sigilosamente bajo un árbol de la laguna donde la gran anaconda toma el sol y descansa en una de sus ramas. El anochecer llega, y en la laguna esperamos la caída del sol. Las sombras, los colores y los sonidos, hacen explotar de nuevo nuestra capacidad racional para intentar asimilar aquella belleza. En la noche, los focos de nuestras linternas inspeccionan las orillas del río. Ojos rojos se descubren escondidos. Son caimanes, que en la noche inician su ciclo diario de vida. Ciclos que, ojalá, se mantengan eternos.

En este espacio natural, el elemento cultural es también imprescindible. En la reserva siguen viviendo varias comunidades indígenas. Los quichua, siona, cofanes, secoyas y shuares se asientan en pequeñas comunidades en algunos lugares. Dentro de su cultura, destaca el uso de la medicina amazónica y la figura del Chaman. A pesar de lo “turístico” de la visita, podimos conocerlo y escuchar sus maneras de sanar, corporal y espiritualmente, y su conocimiento a través de las plantas medicinales. Con una mezcla de atrevimiento y respeto es posible adentrarse un poco más en la espiritualidad chamánica.”

Éstas son algunas de impresiones de Cuyabeno escritas a golpes de teclado. Golpes guiados por impulsos nerviosos transmitidos por la memoria. Como no estamos para forzar demasiado ni al teclado, ni a la memoria, dejemos que las imágenes aviven estos recuerdos.

Pincha aqui para ver las fotos en grande


2 comentarios:

Mónica Pérez dijo...

Hola,

perdón por poner esto aquí, puede borrarlo una vez leído.

Solo quería que supiera de la existencia del directorio de blogs directorio-de-blogs.net, donde usted puede dar a conocer su blog totalmente gratis.

Saludos,
Mónica

Patricio Lynch Solo de Saldivar dijo...

ahora los ecuatorianos deben recueprar la amazonia robada por peru!!!
Es ahora o nunca!!!


Saludos desde Chile,
http://www.chile-potencia.blogspot.com